La alcaldesa de Bétera emplaza a una reunión entre los vecinos afectados por la granja de vacas junto a la Pobla de Vallbona y el propietario de la empresa
TICO DE VICENTE.- La Pobla de Vallbona. El pleno ordinario
del Ayuntamiento de Bétera correspondiente al mes de julio estuvo protagonizado,
en el turno de ruegos y preguntas del público, por los vecinos y las vecinas
afectados por la presencia de una granja de vacas entre este término municipal
y el colindante de la Pobla de Vallbona. De hecho, las personas afectadas por
esta actividad económica trasladaron al salón de plenos sus quejas por esta
actividad a la que acusan de causarles múltiples molestias, olores, ruidos y un
impacto ambiental sobre el paisaje y, especialmente, sobre los acuíferos existentes
en la zona para abastecer de agua potable a esta zona del término municipal de la
Pobla de Vallbona. De hecho, son numerosas las urbanizaciones y áreas residenciales
de esta localidad de la comarca de Camp de Túria que, hace años, emprendieron
una lucha por esta granja de vacas. Sin embargo, a esta lucha se ha unido el Ayuntamiento
de la Pobla de Vallbona, tanto en esta legislatura como en la anterior, con la
presentación de diversos documentos, alegaciones y escritos en apoyo de los
vecinos y las vecinas del Cerrao, Lloma Llarga, Vista Calderona o la Maquiva,
entre otras asociaciones vecinales. En el último pleno de Bétera de julio, la
alcaldesa, Elía Verdevío, del Partido Popular, se comprometió a los vecinos y
las vecinas que demostraron su enojo con la granja para facilitar una reunión a
tres partes: ayuntamiento, empresario y entidades vecinales para facilitar un
diálogo que puede servir para desencallar la relación entre las mismas partes,
según la información a la que ha tenido acceso Infopoblano. Cada uno con sus respectivos asesores, abogados y
técnicos municipales para ahondar en la cuestión que se planteó en su momento:
la modificación puntual del plan general para la “compatibilización del uso
ganadero intensivo en un área del suelo no urbanizable de protección por
productividad agrícola del grado 1 que presentó el propietario de esta
actividad ubicada en la carretera de Alcublas, que discurre paralela al barranc
del Carraixet. Precisamente, en el límite entre los términos de Bétera y la Pobla
de Vallbona es donde se radica esta granja de vacas.
“Entendemos
el malestar y el descontento, pero el trámite del expediente se debe llevar a
cabo de acuerdo a la ley, ha pasado por múltiples administraciones públicas,
con numerosos mecanismos que son revisados e informados por los correspondientes
técnicos”, afirmó el equipo de gobierno sobre las protestas de los vecinos y
las vecinas expresadas en la citada sesión plenaria celebrada en el mes de
julio. De hecho, la modificación urbanística se dio a conocer en la citada
sesión plenaria como paso previo a su posterior trámite en la Generalitat Valenciana.
No
en vano, ante el cariz de los acontecimientos de los últimos años, el Ayuntamiento
de la Pobla de Vallbona ha presentado diversas alegaciones ante la citada
modificación urbanística auspiciada por Bétera en las que se centra en la
incompatibilidad urbanística de la actividad desarrollada de acuerdo con la vigente
regulación del uso ganadero en el plan general, la nulidad por haberse aprobado
en la Junta de Gobierno en lugar del pleno municipal o la nulidad porque
persigue el interés particular en lugar del general, entre otros.

Comentarios
Publicar un comentario