“Viene la misma gente, pero en lugar de llenar medio depósito optan por llenarlo hasta el tope”, afirman en algunas gasolineras ante la subida de precios tras el ataque de EEUU a Irán
TICO DE
VICENTE.- VALÈNCIA. Si la
invasión rusa supuso un aumento generalizado sobre el precio de la electricidad
y, por tanto, un incremento desorbitado de los materiales, productos y materias
primas, además, de una incidencia directa y general sobre un proceso inflacionario,
ahora el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán tiene sus lógicas
consecuencias en una economía mundial que ya venía arrastrando diversos
problemas. La gasolina es una de las más afectadas, actualmente, tras el ataque
en Oriente Medio al configurarse un ecosistema en el que la bajada de la oferta
por la inestabilidad en la zona, las restricciones y la incertidumbre que ha
despertado ha tenido un efecto devastador y muy lógico en uno de los principios
fundamentales de la economía: a menos oferta, subida de precios. No es ni mucho
menos una sorpresa. Al contrario, es una de las ideas que cualquier estudiante
de economía asume en primero de carrera. Las economías domésticas, las empresas,
la industria pesada y la gran mayoría de los sectores se han visto afectados,
directamente, por esta subida de precios que, en algunos casos, puede suponer hasta
un incremento de 20 céntimos por litros, según los casos. Por este motivo, los
conductores se lanzan a por aquellas estaciones de servicio que ofrecen mejores
precios, no sólo en el caso de la misma localidad donde se pueden llegar a
concentrar un número determinado de empresas dedicadas a los carburantes, sino
que, incluso, según los casos, pueden trasladarse a municipios limítrofes o
cercanos a su domicilio habitual para intentar ahorrarse un dinero muy
necesario. En el caso de los transportistas, el ahorro puede resultar muy importante,
especialmente en aquellos casos en los que un camión de notables dimensiones y
con radio de acción en toda Europa puede conseguir mejores precios si reposta
en aquellas estaciones con mejores precios. De hecho, entre los propios transportistas
existe una buena comunicación para que se pueda extender el precio del litro de
carburante. Este ahorro repercute, de forma notable, en aquellas situaciones en
las que el propio transportista es un autónomo que debe hacer frente, a su vez,
a numerosos gastos mensuales y, por ende, repercutir en sus ingresos ordinarios.
La situación actual se asemeja, especialmente, con
aquellas situaciones que se vivieron hace ya cuatro años cuando la invasión rusa
sobre Ucrania disparó el precio del barril de petróleo por la situación de
inestabilidad y por las sanciones que se impusieron a Rusia a raíz de su acción
bélica sobre el país vecino. Por ello, durante aquellos años el precio aumentó
hasta una situación insostenible para algunos sectores productivos que vivieron
con desazón la crisis bélica en el este europeo y que, a día de hoy, todavía persiste.
De hecho, según ha podido confirmar Infopoblano, en algunas estaciones de servicio han notado un mayor
volumen de vehículos durante los últimos días, si bien recalcan una modificación
en el comportamiento. “Se nota que, en los últimos días, la gente suele
repostar depósitos llenos cuando antes a lo mejor apostaban por un dinero determinado
o medio depósito”, subrayan.
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