La Pobla de Vallbona: el contrato público obliga a plantar 23 árboles a la empresa que construye el Centre de Dia de la Rascanya para compensar la huella de carbono que generan las obras
TICO
DE VICENTE.- La Pobla de Vallbona. La mayor conciencia social hacia el
medio ambiente, el cambio climático, la degradación del entorno natural, las modificaciones
económicas y políticas de los últimos años o los nuevos parámetros que exigen las
instancias superiores de la Unión Europea han introducido una serie de
criterios que las administraciones públicas, más allá de su rango, deben seguir
a pies juntillas. La contratación pública constituye uno de los ejemplos paradigmáticos
que ponen sobre la mesa la importancia de llevar a cabo mejoras en el cuidado del
medio ambiente. De esta forma, el Ayuntamiento de la Pobla de Vallbona es una
de las administraciones que desde hace tiempo contempla la adopción de estas
medidas para mitigar los efectos del cambio climático. Plantar árboles, generadores
de oxígeno y, por tanto, de bienestar para todos los ecosistemas es una de las
medidas que se han adoptado durante los últimos tiempos. Un simple vistazo a los
contratos que se rubrican por parte del ayuntamiento y las respectivas empresas
constructoras es suficiente para comprobar el grado de concienciación. Las
obras que se están realizando en la entrada de la urbanización de la Rascanya
con la construcción del futuro Centre de Dia es uno de los ejemplos que permite
calibrar esta nueva dirección, según la información a la que ha tenido acceso Infopoblano. Por ello, el contrato que
suscribieron ambas partes, empresa constructora y consistorio, antes del inicio
de las obras en octubre del año 2023, cifran en 23 los árboles que la citada mercantil
adjudicataria del proyecto deberá plantar “para compensar el 20% de la huella
de carbono generada por la obra” ya que se estima que la absorción de dióxido de
carbono (CO2) media de un árbol a lo largo de un periodo de 30 años es de 167
kilogramos de CO2 al año, es decir, 5 toneladas de CO2 a lo largo de 30 años”, según
figura en el contrato público.
El documento público detalla que la
superficie construida de esta infraestructura es de 959’95 metros cuadrados y
un presupuesto de ejecución material de 1.344.985’71 euros, precisa que de
acuerdo a los ratios de aplicación para estos parámetros se obtiene que el consumo
de CO2 del edificio de nueva construcción es de 565.134’45 kilogramos de CO2,
con un total de 24.865’92 kilogramos de CO2 en el proceso de construcción y de otros
540.268’53 kilogramos de CO2 por parte de los materiales empleados. Además, el
contrato especifica que los árboles a plantar “serán de la especie Querqus Ilex
(Encina) con un calibre de 12-16 centímetros en la base del tronco y una altura
mínima de 2’50 metros”, según estas fuentes.
Por último, por lo que respecta a la
ubicación de los citados ejemplares “se consensuará con los técnicos municipales
responsables de la supervisión del contrato”, según las mismas fuentes
consultadas, sin olvidar que el suministro, plantación y primer riego correrán
a cargo de la empresa constructora resultante de la adjudicación del contrato
de obras.

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