La Pobla de Vallbona: los vecinos de la zona norte advierten de que la ampliación de la granja de vacas prevista tendrá una superficie equivalente a “82 campos de fútbol”
TICO DE VICENTE.- La Pobla de Vallbona. Los vecinos de la
zona norte de la Pobla de Vallbona afectados por la ampliación de la granja de
vacas situada en el término municipal de Bétera han advertido de que la ampliación
de esta actividad económica equivaldrá a 82 campos de fútbol, según las
manifestaciones a las que ha tenido acceso Infopoblano.
Según estas fuentes, la granja de vacas tenía 22.000 metros cuadrados de
extensión en un primer momento que, posteriormente, se ampliaron a los 184.000
metros cuadrados de la actualidad y, finalmente, según la ampliación prevista, hasta
los 600.000 metros cuadrados en total. Los propios vecinos alertan de que la granja
se situará a menos de 500 metros de distancia de las viviendas más cercanas
situadas en el término municipal de la Pobla de Vallbona, principalmente, las
áreas residenciales de Vista Calderona, els Aljubs, Lloma Llarga, Cerrao y
Maquiva, además de otros 50 metros de distancia del conocido baranc del Carraixet.
Las mismas fuentes elevan a 6.000 las personas que se verán afectadas por la ampliación
de esta granja, especialmente en cuanto a olores y molestias, además de la
posible afectación a los acuíferos como consecuencia de los lixiviados procedentes
de la propia actividad. La generación de estiércoles y restos de los animales
se cifra en un total de 220 toneladas al día, según aseguran los vecinos, que
han pasado de 900 a 3.500 cabezas de ganado. Los afectados censuran los olores
que genera la presencia de esta actividad económica cerca de sus viviendas y
las molestias de ruido añadidas. De hecho, los vecinos y las vecinas
presentaron diversas alegaciones y reclamaciones ante la intención del
Ayuntamiento de Bétera de llevar a cabo una modificación puntual del plan general
para la “compatibilización del uso ganadero intensivo en un área del suelo no
urbanizable de protección por productividad agrícola en el grado 1”, según publicó
este periódico. Entre las quejas presentadas por los vecinos cabe destacar que
la modificación “persigue un interés particular de una empresa privada, lo que
no debería guiar un cambio de planeamiento”. En su respuesta, el consistorio asegura
que la actividad ganadera “cuenta con una licencia de actividad emitida en noviembre
de 1997 y una declaración de impacto ambiental del mismo año” y reconoce que
con el actual planeamiento no cuentan con la cobertura urbanística necesaria y,
por ese motivo, se busca “resolver esta disonancia y permitir la continuidad de
una actividad histórica económicamente consolidada”, según estas fuentes.
Otra de las alegaciones se centra en
la proximidad a sus viviendas, a menos de 500 metros de zonas urbanas consolidadas
y, además, ampliar las cabezas de ganado, con las consiguientes molestias a los
vecinos de la zona, con un impacto ambiental sobre el entorno. El consistorio
arguye una zona de amortiguación en la zona que evitará las molestias.
Por último, los vecinos añaden que
no se ha aportado un estudio completo de las molestias que causan las instalaciones
actuales ya que no se han aportado mediciones en diferentes estaciones a lo
largo del año. El equipo de gobierno de Bétera alega que se han presentado “dos
auditorías acústicas” del año 2019 y 2024, además de una auditoría odorífera.

Cuando llueve, no se puede resistir el olor a orina,es tan fuerte el olor a amoniaco en las urbanizaciones que tienes que encerrarte en casa.
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