La Pobla de Vallbona: sin noticias más de un año después de la concentración vecinal contra la macro-granja de vacas y las alegaciones rechazadas por Bétera
TICO DE VICENTE.- La Pobla de Vallbona. Un año,
justamente, se cumplirá este próximo día 17 en el que las urbanizaciones
afectadas por una granja de vacas en la carretera entre la Pobla de Vallbona y Bétera
llevaron a cabo una concentración en el centro social del Cerrao por las
molestias y problemas que esta actividad les provoca en su vida diaria. Fue en
aquel momento cuando, tal y como informó Infopoblano,
los vecinos afectados expresaron su rechazo hacia la granja de vacas ubicada en
el término municipal de Bétera. Desde entonces, el silencio ha sido la nota
predominante en el conflicto que mantienen en pie los habitantes de las urbanizaciones
de la Pobla de Vallbona afectada por la granja. Ni en el espacio mediático ni
en el salón de plenos de esta localidad se ha vuelto a hablar en modo alguno de
esta problemática que se arrastra desde hace años. El último de los actos conocidos
se sustanció con las alegaciones que presentaron el Ayuntamiento de la Pobla de
Vallbona y las asociaciones de vecinos contra la intención de ampliar el espacio
que ocupa esta actividad económica y que, a continuación, el Ayuntamiento de Bétera
desestimó por completo. Una a una y sin excepción. Tanto las presentadas por el
Ayuntamiento de la Pobla de Vallbona como las de las entidades vecinales. En
concreto, el texto que llevó a cabo el consistorio beterense hace referencia a
la tramitación de la modificación puntual del plan general de ordenación urbana
(PGOU) para la “compatibilización del uso ganadero intensivo en un área del
suelo no urbanizable de protección por productividad agrícola en el grado 1”,
tal y como consta en el expediente oficial que se ha llevado a cabo mediante el
procedimiento administrativo. Las alegaciones que presentaron los vecinos y las
vecinas ante el Ayuntamiento de Bétera fueron desestimadas. En una de ellas, se
denunciaba que la modificación persigue un interés particular de una empresa, además
de censurar que con la ampliación la explotación se aproximará a menos de 500
metros de las zonas urbanas consolidadas, se reclamaba una consulta con los
municipios cercanos y alertaba de la ausencia de un estudio sobre las molestias
que provoca.
Sin embargo, el Ayuntamiento de Bétera afirma que la
actividad cuenta con licencia de actividad del año 1997 y una declaración de impacto
ambiental del mismo año pese a reconocer que se excluía “el uso pormenorizado
para ganadería intensiva en dicha área” y, por ello, subrayaba que la
modificación “busca resolver esta disonancia y permitir la continuidad de una
actividad histórica económicamente consolidada”. “La propuesta de modificación responde
a un marco de convivencia y regularización de un uso preexistente que contribuye
de forma relevante a la economía local”, añadía este consistorio en su respuesta
a las alegaciones de los vecinos.
En las alegaciones del Ayuntamiento de la Pobla de
Vallbona se insistía en la incompatibilidad urbanística de la actividad que se
desarrolla y un consentimiento e inactividad del Ayuntamiento de Bétera ante las
sucesivas ampliaciones, además, de la nulidad del acuerdo de la junta de
gobierno local y efectos negativos sobre el medio ambiente. Todas se han rechazado
igualmente.

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