La Pobla de Vallbona: de las 556 transacciones inmobiliarias en pleno boom urbanístico en el año 2004 a las 216 en el año 2016 muestran la diferencia en un sector en recuperación
TICO
DE VICENTE.- La Pobla de Vallbona. El ritmo inversor en el sector del
ladrillo hace dos décadas era uno de los indicadores que hace ya dos décadas marcaban
el desarrollo económico en muchas localidades de la Comunitat Valenciana. La
Pobla de Vallbona era uno de los municipios que trazaban el camino en el ámbito
de la comarca de Camp de Túria con la proliferación de decenas y decenas de
propuestas urbanísticas al aprovechar una demanda desatada. Con créditos
baratos en los que muchas familias podían acceder a una vivienda con todas las
comodidades inimaginables, el urbanismo se erigió en uno de los motores económicos
más importantes. Los precios cada vez más elevados al aprovechar una demanda
que rugía sin cesar no eran, en absoluto, un estorbo para los compradores.
Además, la Pobla de Vallbona redactó un nuevo plan general urbanístico que sustituía
al que hasta entonces estaba vigente y que databa del año 1995, con unas características
y rasgos determinados que suponían un impedimento importante para adaptarse a
las nuevas demandas y necesidades sociales y, sobre todo, urbanísticas. Se redactó
uno nuevo en el año 2003 y que entró, finalmente, en vigor en el año 2005 no sin
muchas dificultades por los recursos y trabas administrativas que se pudieron en
marcha en la época, según ha podido saber Infopoblano.
Sin embargo, pocos años después de su puesta en marcha, la vida económica
mundial iba a dar un vuelco notable con una gran crisis que sacudió todos los
cimientos y las estructuras económicas y urbanísticas sobre la que se
sustentaba la sociedad de aquel momento. Son los años comprendidos entre 2009 y
2015 cuando las consecuencias más cruentas se dejan sentir con mayor desagrado
y virulencia en muchas familias. Una economía recalentada, con precios desorbitados
en el mercado inmobiliario y con las consecuencias de una cada vez más acentuada
crisis marcaría un antes y un después para muchas familias que habían vivido
por encima de sus posibilidades sin tener en cuenta la fragilidad que después
demostró el tejido económico. En pocos años se pasó de una economía expansiva y
a un ritmo frenético a otra pausada y dañada por las consecuencias de la denominada
burbuja inmobiliaria.
Las estadísticas que ofrece el
Ministerio de Vivienda referidos a la Pobla de Vallbona demuestran esta tendencia
que se vivió en buena parte de la Comunitat Valenciana. Se trata del número de
transacciones inmobiliarias que se han contabilizado por parte del Estado
trimestre a trimestre, no sólo en el conjunto global sino, también, de forma
pormenorizada tenido en cuenta otros aspectos como las viviendas de renta
libre, otras como las de protección oficial, las de vivienda nueva o las de
segunda mano.
Por ejemplo, si echamos un vistazo
en el total de las transacciones se pasó de las 556 en el año 2004 a las 216 que
se registraron en plena crisis, en el año 2013, cuando las dificultades eran máximas.
En el año 2021 se marcó otro punto de inflexión al alcanzar las 554 transacciones,
si bien ha vuelto a descender hasta las 384 que se llevaron a cabo en el año
2024.

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