El cultivo de “garroferes” se dispara en la Pobla de Vallbona durante los últimos años hasta las 42 hectáreas por el alza de los precios del mercado
TICO DE VICENTE.- La Pobla de Vallbona.
A principios de agosto del pasado año, la policía local de la Pobla de Vallbona
lograba pillar “con las manos en la masa” a dos individuos que transitaban con
sigilo por las inmediaciones de la denominada zona del Barranquet, en el área
este del término municipal, con el objetivo de conseguir un buen botín con el
robo de decenas de kilos de “garrofes” al socaire de los buenos precios
existentes en el mercado de este producto tan rico como antiguo. Más de 40
kilos de algarrobos se escondían en el interior del vehículo con el que se
desplazaban de un lugar a otro en una suerte de gira estival. En su especial
agosto, con poco esfuerzo el botín se podía aproximar a los 80 euros, a razón
de 2 euros por cada uno de sus 40 kilos, aproximadamente. Los 33 kilómetros de
que consta el término municipal de la Pobla de Vallbona se dedican al cultivo,
principalmente, de diversos productos agrícolas. El primero de ellos lo
encabeza el cultivo de naranjas, la auténtica estrella, con 570 hectáreas
mientras que las mandarinas, el segundo lugar en las preferencias de los
consumidores, alcanza las 232 hectáreas en el último año 2021, según los datos
de la conselleria de Agricultura y Desarrollo Rural a los que ha tenido acceso Infopoblano.
Los datos de la
Generalitat Valenciana son del todo elocuentes sobre la evolución que durante
los últimos años se ha sucedido alrededor de los campos de cultivos. Los cítricos
ocupan con una diferencia notable el mayor número de terrenos agrícolas para su
cultivo, con un total de 805 hectáreas, es decir, 8.050.000 metros de terrenos,
con la inclusión tanto de las naranjas como las mandarinas, dos productos
intrínsecos a la cultura gastronómica valenciana. Las hortalizas se mantienen en
segundo lugar en el ranking de productos con una mayor aceptación, con otras
128 hectáreas. De hecho, las hortalizas han experimentado, además, un aumento
progresivo desde el año 2015 cuando se destinaban 116 hectáreas que se
incrementaron hasta las 120 hectáreas den el ejercicio de 2018 y,
posteriormente, se alcanzaron las 128 hectáreas tras la pandemia, con 118 en el
año 2019 y desde ahí alcanzar las 128 hectáreas y otras 128 en el ejercicio de
2020 y otros tantos en el año 2021. De hecho, se trata de una evolución en
consonancia con la que se ha experimentado en buena parte de municipios de la
Comunitat Valenciana.
La plantación de
nuevas “garroferes” es un hecho superlativo en el mundo de la agricultura ya
que nunca han estado tan bien pagadas como en la actualidad. En total, en la
Pobla de Vallbona en el año 2021 se destinaron 40 hectáreas de cultivo en
secano de garroferes, además de otras 2 hetárreas de regadío hasta sumar entre todo
un total de 42 hectáreas para el cultivo de este precio producto alimentario. No
en vano, el mantenimiento es la nota predominante a la hora de enjuiciar el
destino de los campos agrícolas en la Pobla de Vallbona. Entre los años 2017 y
2018 es cuando se incrementaron las cifras de las 41 a las 42 hectáreas.
.jpeg)
Comentarios
Publicar un comentario