"El alcalde de San Antonio de Benagéber tiene otras prioridades que la balsa de laminación de aguas que dará servicio en la zona de Maravisa"
TICO DE VICENTE.- La Pobla de Vallbona. El tiempo ha dado una tregua desde la última tromba de agua ocurrida a mediados del pasado mes de noviembre, cuando el sábado 12 de noviembre cayeron hasta 180 litros por metros cuadrado en la Pobla de Vallbona. Estas cifras representan uno de los episodios más importantes de los últimos años en cuanto a trombas de agua. La situación llegó a tal punto que numerosos vecinos se vieron obligados a pedir indemnizaciones a sus correspondientes compañías de seguros privadas que, sin embargo, eludieron cualquier responsabilidad y descargaron tal asignatura en el Consorcio de Compensación de Seguros, dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. Al final, este organismo ha sido el que ha tramitado y ha concedido las ayudas económicas, tal y como ha avanzado Infopoblano. De momento, no han llegado todas las ayudas, en espera de solucionar los últimos flecos y dar por resueltos los problemas. No obstante, los vecinos de las urbanizaciones de San Martín, Maravisa y les Penyes de la Pobla de Vallbona tienen que tener un ojo mirando al cielo ante la posibilidad de nuevas lluvias torrenciales que provoquen inundaciones y numerosos desperfectos en sus viviendas. Ubicados en la zona este del término municipal, junto a la CV-35, han reclamado una solución definitiva.
Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando la Generalitat ha dado luz verde al proyecto de construcción de una balsa de laminación con capacidad para recoger las aguas de las lluvias gracias a sus cerca de 15.000 metros cuadrados de extensión. Se ubicará en el término de San Antonio de Benagéber y, por tanto, debe ser este ayuntamiento el que proceda a la expropiación de los terrenos. El proyecto de construcción se ha aprobado ya en la Pobla de Vallbona, a la espera de que hagan lo mismo en los ayuntamientos de San Antonio y Bétera, las dos localidades afectadas en menor medida por la urbanización de Montesano, la otra área afectada. No obstante, las reticencias en San Antonio amenazan con entorpecer el final de este proyecto hidráulico. La cercanía de las elecciones y el rechazo de algunos residentes de esta localidad asoman como algunas de las razones escondidas ante la previsible demora que puede sufrir la construcción de esta infraestructura. Para este año se han presupuestado 10.000 euros, otros 937.000 euros en el ejercicio de 2024 y otro millón de euros en el presupuesto del año 2025.
El equipo de gobierno de la Pobla de Vallbona ha dado a conocer que el alcalde de San Antonio de Benagéber, Enrique Santafosta, tiene “otras prioridades” respecto de la aprobación del proyecto para construir la balsa de laminación. “La actitud del gobierno de San Antonio de Benagéber es muy egoísta e irresponsable”, afirman desde el ejecutivo local de la Pobla de Vallbona. Los responsables del gobierno vallbonense abundan en la necesidad de anteponer “el interés general” en lugar de posibles intereses particulares. Tras esta negativa se esconde, según afirman las mismas fuentes del gobierno de la Pobla, la oposición de algunos vecinos de San Antonio “porque temen que con la balsa se pueda crear agua estancada y, por tanto, se generen molestias por la presencia de mosquitos”. El mismo gobierno de la Pobla de Vallbona atribuye “falta de empatía” del Ayuntamiento de San Antonio de Benagéber respecto del proyecto de la balsa de laminación.
Comentarios
Publicar un comentario