Ratas de buen tamaño campan a sus anchas por la plaza Vicente Alba de la Pobla de Vallbona en horario diurno y nocturno para disfrutar de la localidad
TICO DE VICENTE.- La Pobla de Vallbona
La Pobla de Vallbona es un municipio que históricamente ha estado ligado a la agricultura, con una incipiente industria gracias a sus polígonos desarrollados en las últimas dos décadas y con un arraigo importante por la fauna local y las especies autóctonas que confieren un halo bucólico a buena parte del término municipal. Con una extensión global formada por 33 kilómetros en total y con 27.000 habitantes, actualmente, el municipio ha experimentado un desarrollo notable que le confieren un estatus singularizado junto a otras localidades de la comarca como Riba-roja de Túria, Bétera y Llíria con las que comparte buena parte de los problemas y vicisitudes que marcan la hoja de ruta prevista. Sin embargo, la Pobla de Vallbona, pese a estar ligada, desde siempre, a la agricultura ha ido, de forma acompasada y progresiva, a la modernización de su casco urbano. Disfrutar de un espacio compartido en el que convivan la modernidad y la tradición ha sido una constante a lo largo de los últimos años en la localidad. En este sentido, la plaza conocida como Vicente Alba –en homenaje al munícipe que presidió la localidad durante 21 años- es una de las que con mayor ahínco se ha buscado un hueco de entre las más transitadas del casco urbano. A diario transitan miles de vehículos por esta céntrica plaza que conecta el área este con la oeste y que fue construida sobre la antigua carretera comarcal 234, uno de los emblemas que durante años cruzaba el casco urbano para conectar la capital comarcal –Llíria- con el cap i casal. De esta forma, se pretendía integrar la plaza con su entorno, con mayor accesibilidad y de forma más autónoma posible, en la que las personas debían ser el eje principal en su concepción.
Sin embargo, en las últimas semanas se han añadido nuevos
personajes a esta plaza Vicente Alba, con unas ratas de prominentes dimensiones
que puede campar a sus anchas por todo el espacio, en especial por las zonas
ajardinas y las esquinas donde pueden guarecerse y esparcirse con mayor
comodidad. Son parte ya del paisaje diario, tanto en horario nocturno como
diurno. Su presencia puede ser contemplada por los vecinos y paseantes que atraviesen
la citada plaza, fruto de la integración urbana y agrícola de la localidad. La
Pobla de Vallbona no ha dejado, en absoluto, de ser un municipio en el que han
convivido tradición y modernidad. Por ende, las ratas vienen a confirmar esta
tesis sobre la convivencia armónica entre todas las especies. Las instantáneas
que acompañan a esta noticia son una buena muestra de la historia que acompaña
a esta plaza. De hecho, cabe recordar que en la construcción de la plaza
Vicente Alba fueron necesarios hasta 922.000 euros de inversión gracias al Plan
de Inversiones Locales, más conocido como el Plan Zapatero que se impulsó como
fórmula de reactivación económica, a las puertas de la grave crisis de los años
2008 a 2014 que se vivió en buena parte de Europa. Una rotonda central, zonas ajardinadas,
árboles y mobiliario urbano fueron sus elementos principales.
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